Cabinette en Pasaje Parián: fotocabina en Roma Norte
Hay lugares en Ciudad de México donde puedes tomarte una foto bonita.
Y luego está este lugar, donde la foto ocurre dentro de un edificio que lleva un siglo viendo cambiar a la colonia Roma.
Del 24 al 31 de agosto de 2026, Cabinette instalará una fotocabina digital temporal en Pasaje Parián, el corredor comercial ubicado sobre Avenida Álvaro Obregón que este año celebra 100 años de historia. La dinámica anunciada es sencilla: recorrer el pasaje, detenerse en la cabina, tomarse unas fotos y llevarse un recuerdo de la visita.
No es una exposición gigantesca ni una experiencia inmersiva con veinte salas, proyecciones y alguien cobrando por una bebida fluorescente al final.
Y justamente por eso puede resultar interesante.
Es uno de esos pequeños planes temporales de CDMX que sirven como pretexto para descubrir un lugar que ya tenía una historia mucho antes de Instagram.
¿Qué es Cabinette en Pasaje Parián?
Cabinette en Pasaje Parián es un pop-up temporal con una fotocabina digital que estará disponible del 24 al 31 de agosto de 2026 en Roma Norte.
La actividad fue anunciada dentro de la agenda cultural de Local.mx, que describe la propuesta como una parada para tomarse fotografías durante una visita al histórico corredor.
La sede se encuentra en:
Pasaje Parián
Avenida Álvaro Obregón 130
Roma Norte, Cuauhtémoc
Ciudad de México
La dirección coincide con la ubicación pública del pasaje y del Hotel Parián, instalado dentro del mismo inmueble.
Hasta el momento de publicación de esta nota, las fuentes públicas consultadas no detallan de manera consistente horarios específicos, costo o si será necesario reservar, por lo que conviene verificar las redes de Cabinette o Pasaje Parián antes de ir.
Pero el verdadero protagonista es el lugar donde pusieron la cabina
Una fotocabina puede aparecer prácticamente en cualquier sitio.
Pero Pasaje Parián no es cualquier centro comercial de la Roma.
En 2026, el inmueble celebra 100 años de historia. El proyecto fue impulsado por Manuel Echeverría y Suárez como un corredor comercial conectado con la vida cotidiana de la colonia, en una época en la que la Roma todavía estaba consolidando buena parte de su identidad urbana.
El pasaje atraviesa la manzana desde la actual Avenida Álvaro Obregón —que anteriormente se llamaba avenida Jalisco— hasta la calle Chihuahua.
Hoy lo recorremos y encontramos cafés, restaurantes, diseño, hotelería y otros negocios.
Pero originalmente su función era bastante distinta.
Antes de los cafés bonitos, Pasaje Parián era un mercado
Hay algo divertido en pensar que uno de los espacios más fotografiables de la Roma comenzó resolviendo necesidades bastante menos Instagrammeables.
Era un mercado.
Investigaciones recuperadas por El Universal a partir de su propio archivo hemerográfico señalan que dentro de El Parián podían encontrarse puestos de alimentos, dulces, flores, carnicerías, verdulerías y otros comercios propios de un mercado de barrio.
Una edición de El Universal Ilustrado del 21 de abril de 1932 ya mostraba anuncios de los establecimientos que operaban dentro del lugar.
Y aquí es donde la historia se pone bastante más interesante.
Lo más curioso: podías trabajar abajo y vivir arriba
Ahora imagina rentar un local en Roma Norte.
Bien.
Ahora imagina que arriba del negocio también tienes dónde vivir.
Un reportaje histórico recuperado por El Universal explica que Manuel Echeverría planteó un modelo en el que algunos comerciantes disponían de espacios de dos niveles: en uno podían vender y en otro habitar. El proyecto buscaba combinar actividad comercial y vivienda dentro del mismo conjunto.
No era simplemente una colección de tiendas.
Era casi una pequeña comunidad integrada dentro del edificio.
Por eso Pasaje Parián resulta particularmente interesante desde el punto de vista urbano: un siglo antes de que comenzáramos a hablar constantemente de desarrollos de “usos mixtos”, el inmueble ya mezclaba comercio, vivienda y vida de barrio.
La Roma cambia.
El vocabulario inmobiliario también.
Algunas ideas, no tanto.
¿Por qué se llama Pasaje Parián?
“Parián” es un término históricamente utilizado para referirse a espacios o mercados dedicados al comercio.
En el caso de este edificio, el nombre tiene bastante sentido: el inmueble fue concebido precisamente alrededor de la actividad comercial y durante décadas mantuvo esa función de mercado y pasaje de barrio.
De hecho, su propia fachada todavía anuncia su identidad.
Sobre la entrada de Álvaro Obregón puede encontrarse la inscripción “Pasaje Comercial”, acompañada de algunos de los elementos ornamentales más peculiares del edificio.
Hay una cara bastante extraña vigilando la entrada
Antes de correr directamente hacia la fotocabina, vale la pena mirar hacia arriba.
La fachada de El Parián tiene uno de esos detalles que puedes haber pasado veinte veces sin notar.
Sobre el acceso destaca un mascarón, es decir, una cara fantástica utilizada como elemento ornamental, que presenta una expresión sonriente y elementos semejantes a cuernos. La fachada también incorpora escudos, figuras ornamentales, arcos y referencias propias de su arquitectura ecléctica.
GQ describe el inmueble como una construcción de estilo neocolonial ecléctico, donde aparecen influencias barrocas y elementos neoárabes.
Básicamente: llegaste por una fotocabina y terminaste buscando una cara con cuernos en un edificio centenario.
HoyTeCuento aprobado.
El Pasaje Parián que vemos hoy no es exactamente el de hace 100 años
Un edificio que lleva décadas viviendo en Ciudad de México difícilmente llega intacto al presente.
El Parián pasó por distintas modificaciones, periodos de deterioro y transformaciones relacionadas con los cambios de la propia colonia Roma.
En 2020, el despacho Taller ADG desarrolló una nueva intervención del inmueble con la intención de reconvertirlo nuevamente en un centro de barrio.
La propuesta conservó el corredor central que une Álvaro Obregón con Chihuahua y añadió vegetación, árboles, iluminación y nuevos elementos de circulación.
El proyecto también permitió aprovechar de otra manera los distintos niveles del edificio, incorporando nuevas circulaciones, servicios y una terraza.
Por eso, cuando hoy entras a Parián y encuentras un corredor blanco, vegetación trepando por los muros y luz entrando desde la cubierta superior, estás viendo una mezcla entre arquitectura histórica y una reinterpretación contemporánea.
Ese contraste también explica por qué funciona tan bien como escenario para fotografías.
Mito vs. realidad: ¿Cabinette es una experiencia inmersiva?
Mito: es una gran experiencia interactiva
No.
Al menos con la información publicada hasta ahora, Cabinette no se presenta como una exposición inmersiva, museo temporal ni recorrido interactivo complejo.
Es una fotocabina digital en formato pop-up.
Y está bien llamarla así.
Realidad: es un pequeño plan temporal
Sí.
El atractivo está en combinar una parada fotográfica con un recorrido por Pasaje Parián y Roma Norte.
No necesitas dedicarle media tarde exclusivamente a la cabina.
Puede formar parte de un plan más amplio por Álvaro Obregón.
Mito: Pasaje Parián es un edificio nuevo diseñado para verse antiguo
Tampoco.
Aunque fue intervenido y restaurado recientemente, el inmueble tiene raíces en el primer tercio del siglo XX y existen registros periodísticos de su actividad como mercado desde al menos 1932. En 2026 se conmemoran sus 100 años.
¿Qué puedes encontrar actualmente en Pasaje Parián?
El concepto original ha cambiado muchísimo, pero el edificio sigue haciendo algo parecido a lo que hacía hace décadas: reunir diferentes actividades dentro del mismo corredor.
Actualmente combina propuestas gastronómicas, cafeterías, moda, diseño, bienestar y hospitalidad. GQ destaca que el inmueble sigue funcionando como un punto de encuentro en Roma Norte un siglo después de su construcción.
En uno de sus niveles también funciona Hotel Parián, un hotel boutique integrado al conjunto.
Así que Cabinette no necesita cargar sola con todo el plan.
Puedes entrar por la fotocabina y terminar recorriendo el edificio.
¿Vale la pena ir a Cabinette?
Depende de qué estés buscando.
Si esperas una enorme experiencia de fotografía interactiva, probablemente no sea ese plan.
Pero si ya vas a estar por Roma Norte, te gustan las fotocabinas, los pop-ups, la arquitectura o los pequeños rincones curiosos de CDMX, tiene bastante sentido aprovechar que estará disponible únicamente durante una semana.
Especialmente porque la sede tiene más historia que la propia activación.
Y ahí está el verdadero valor del plan.
Te llevas unas fotos.
Pero probablemente también te vayas sabiendo que acabas de caminar por el lugar donde, hace casi un siglo, comerciantes vendían productos abajo mientras desarrollaban parte de su vida cotidiana en los niveles superiores.
No está mal para una parada de unos cuantos minutos.
Información práctica de Cabinette en Pasaje Parián
Qué: Cabinette, fotocabina digital pop-up
Dónde: Pasaje Parián
Dirección: Av. Álvaro Obregón 130, Roma Norte, CDMX
Fechas anunciadas: 24 al 31 de agosto de 2026
Tipo de experiencia: fotocabina / pop-up temporal
La publicación que anuncia la actividad no especifica de forma clara un precio, horario diario ni condiciones de acceso, así que es recomendable revisar la información oficial antes de desplazarte exclusivamente para visitarla.
Preguntas frecuentes
¿Qué es Cabinette en Pasaje Parián?
Es un pop-up temporal con una fotocabina digital instalado dentro de Pasaje Parián en Roma Norte.
¿Cuándo estará Cabinette en Pasaje Parián?
La actividad fue anunciada del 24 al 31 de agosto de 2026.
¿Dónde está Pasaje Parián?
Está en Avenida Álvaro Obregón 130, Roma Norte, alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México.
¿Cuántos años tiene Pasaje Parián?
En 2026 celebra 100 años de historia.
¿Qué era antes Pasaje Parián?
Originalmente funcionó como mercado para la colonia Roma, con comercios dedicados a alimentos, flores y otros productos de consumo cotidiano.
¿Cabinette es una experiencia inmersiva?
No se anuncia como tal. Es principalmente una fotocabina digital temporal dentro de Pasaje Parián.
Conclusión
Una fotocabina dura una semana.
El edificio donde está lleva un siglo.
Y quizá esa sea la mejor manera de visitar Cabinette en Pasaje Parián: no como una experiencia enorme que justifique cruzar toda la ciudad por sí sola, sino como una excusa para detenerse en un lugar de la Roma que normalmente atravesamos sin preguntarnos demasiado qué ocurrió ahí antes.
La próxima vez que pases por Álvaro Obregón 130, mira la fachada.
Busca el mascarón.
Cruza el corredor.
Y recuerda que donde hoy alguien posa para una fotografía digital, hace décadas otra persona podía estar vendiendo verduras abajo y viviendo arriba.
CDMX tiene esa extraña costumbre de esconder cien años de historia detrás del lugar donde ibas “solo por una foto”.
Si conocías Pasaje Parián pero no su historia, cuéntamelo en los comentarios. Comparte esta nota con quien siempre está buscando un plan distinto en la ciudad y sigue leyendo HoyTeCuento para descubrir más lugares con algo que contar.
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